Pese a que días atrás disfrutamos de las victorias de nuestros cracks como Denil Castillo y Piero Hincapié, este domingo nos dejó un sabor amargo, ya que Pedro Vite se unió a Kendry Páez en la amarga experiencia de la derrota en una final.
Vite, alineado desde el pitazo inicial, vio cómo su equipo, Pumas, sucumbió ante Cruz Azul en el Torneo Clausura de la Liga MX, en un cotejo que finalizó 2-1 en su propia casa, dejando al equipo con la desilusión de haber sido segundos.
Los de la UNAM comenzaron el partido con buen pie y se adelantaron en el marcador tras un encuentro de ida que había terminado en empate. Todo parecía indicar que el título se quedaría en casa, pero el destino les jugó una mala pasada.
Un autogol inesperado hizo que el panorama cambiara drásticamente y el nerviosismo apoderó a los jugadores, resultando en dos expulsiones que facilitaron el segundo gol de Cruz Azul y condenaron a los Pumas a una dolorosa derrota.
Con esta experiencia, tanto Vite como Kendry Páez seguirán trabajando para levantarse y buscar mejores oportunidades en el horizonte del fútbol mexicano, donde cada jornada es un nuevo reto.