Pese a que Independiente del Valle dominó el partido, su victoria sobre Guayaquil City FC tuvo más de un suspiro de angustia. Con un marcador final de 4-2, los de Sangolquí debieron haber cerrado el juego con tranquilidad, pero la actuación deslumbrante de Edison Mero en el segundo tiempo mantuvo a la hinchada al borde de un ataque de nervios en el Chucho Benítez.
En un primer tiempo donde el cuadro rayado se mostró superior y se fue al descanso con un 2-0 gracias a los tantos de Emerson Pata y Carlos González, el partido parecía encaminarse sin problemas. Pero el segundo tiempo pintaría un panorama diferente.
Fue en ese período cuando Mero, como un auténtico demonio, recortó distancias enviando un aviso con su gol. “El equipo mostró carácter, pero no podemos dar ventajas” comentó el delantero después del encuentro.
González, imparable, volvió a encontrarse con la red en un despiste de la defensa ciudadana y estableció el 3-1. Sin embargo, Mero no se daría por vencido y anotó un golazo que mantuvo viva la esperanza del City.
Ya en tiempo de adición, el silencioso Matías Perelló sentenció el juego con un cuarto gol que alzó los brazos del banquillo visitante. Con este triunfo, los ‘Diablos Rojos’ demuestran una vez más que tienen la garra para luchar hasta el último minuto.
