Pese a que los resultados no han sido los esperados, un pequeño pero inquebrantable grupo de hinchas ecuatorianos se hizo presente en Columbus para brindar su apoyo a la Selección Nacional antes de su crucial enfrentamiento contra Alemania, programado para el jueves 25 de junio.
Con promesas de llegar a semifinales brillando en sus miradas, los fanáticos se agolparon en el Hotel Le Meridien, donde no solo buscaron un autógrafo, sino también transmitir el mensaje de que están con la Tri en las buenas y en las malas. «Valió la pena tantos kilómetros», confesó Edison Patiño, quien llegó cargando una camiseta con el dorsal 19 firmada por sus ídolos.
Junto a sus amigos, Patiño hizo lo imposible por conseguir ese contacto directo con los jugadores, asegurando que: «¿Hasta dónde llegamos? Hasta semifinales, como estaba planteado». Su optimismo resuena en las calles de Columbus, donde el ambiente se ha impregnado de la mística futbolera ecuatoriana.
Entre los afortunados que lograron captar la atención de los cracks están Piero Hincapié, Enner Valencia y Sebastián Beccacece, quienes no escatimaron en sonrisas y autógrafos para deleitar a sus fieles seguidores. «En las buenas y en las malas, siempre con la Selección», repitió Denis Caldas, oriundo de Gualaceo, mientras su sombrero de paja toquilla también atraía la mirada de otros hinchas.
El sentimiento colectivo de los ecuatorianos en Columbus es claro: el amor por la Tri no se mide por los resultados, sino por un lazo que trasciende las victorias y derrotas. Andrés Tapia lo dijo de manera sencilla y contundente: «Si creímos en todas nuestras ex, ¿por qué no creer una vez más en la Selección?» Comunión de corazón y pasión que se intensificará este jueves en el enfrentamiento ante los alemanes.