Pese a que el espectáculo en el Children’s Mercy Park acabó en un electrizante 3-3, los entrenadores de Austria y Argelia, Ralf Rangnick y Vladimir Petkovic, han salido al paso de las acusaciones sobre un supuesto pacto entre ambas selecciones para lograr un empate que las clasificó a la siguiente ronda del Mundial 2026.
El duelo, que tuvo un final de infarto donde los argelinos lograron ponerse 3-2 en el minuto 90+3′ y los austriacos igualaron en el 90+6′, dejó a muchos aficionados sacudiendo la cabeza en el estadio tras casi media hora de escasa acción ante sus ojos.
“Cuando un partido como este termina 3-3, nadie puede asumir que haya habido un acuerdo o nada parecido”, enfatizó un emocionado Rangnick, resaltando que la locura vivida en el vestuario tras el pitido final era un reflejo de la tensión del juego.
Si bien el estratega reconoció la controversia que habría surgido si el partido terminaba 2-2, consideró que lo importante era el resultado y que era, en efecto, una verdadera final. “He sido entrenador muchos años y no recuerdo un partido como este”, sentenció.
Por su parte, Petkovic también negó cualquier tipo de arreglos, asegurando que su enfoque siempre fue salir a ganar. “Hubo unos 15 minutos en que ambos equipos fueron un poco pasivos, pero eso no fue falta de ganas”, explicó.
Con este resultado, Austria logró avanzar como segunda del Grupo J con 4 puntos, mientras que Argelia, como uno de los mejores terceros, dejó fuera a Irán, algo que Rangnick admitió podría considerarse una polémica en el futuro.