Pese a que Japón sorprendió al mundo al irse al descanso con ventaja, Brasil dio un golpe de autoridad y logró remontar con una angustiosa victoria de 2-1, asegurando su clasificación a los octavos de final del Mundial 2026.
El conjunto asiático se mostró sólido en defensa y aprovechó una jugada brillante de Kaishu Sano, quien, en un despliegue de talento, abrió el marcador antes de irse al vestuario. Japón parecía tener el control y la sorpresa a su favor.
Sin embargo, todo cambió en la segunda mitad. El estratega de Brasil, Carlo Ancelotti, movió piezas y su equipo empezó a presionar con intensidad. Casemiro emergió como el héroe momentáneo, anotando el 1-1 con un cabezazo que restauró la fe en la hinchada brasileña.
Cuando el tiempo se agotaba y todo indicaba que el partido iría a tiempo extra, Gabriel Martinelli se convirtió en el salvador de la ‘Canarinha’. En una jugada llena de emoción, logró el gol de la victoria en la última jugada del encuentro, desatando la locura entre los aficionados.
Con este triunfo, Brasil cerró su paso a la siguiente ronda y se prepara para enfrentarse al ganador de la llave entre Noruega y Costa de Marfil, en busca de un lugar entre los mejores ocho del torneo.