Pese a que muchos medios mexicanos subestiman a la selección ecuatoriana, la Tricolor se prepara con todo para enfrentar un nuevo desafío en el Mundial 2026. En medio de una vibrante remontada ante Alemania (2-1) que les aseguró el pase a dieciseisavos, los ecuatorianos buscan convertirse en el primer equipo en vencer a México en el mítico Estadio Azteca durante un partido mundialista.
Sin embargo, el contexto juega en contra. México ha transformado al Azteca en un auténtico fortín, acumulando siete victorias y dos empates en su historia en Copas del Mundo. La única derrota en suelo mexicano fue en Toluca, y la presión de jugar en casa siempre ha sido un factor complicado para los rivales.
“Esta selección (Ecuador) no es importante para México, no es de temor”, expresó el periodista mexicano Eddy Vilard. Un discurso arrogante que evoca el triunfalismo de la prensa brasileña antes del famoso ‘Maracanazo’ de 1950. La historia nos enseña que subestimar al rival puede ser un boomerang peligroso.
Por otro lado, voces más prudentes en México reconocen la solidez de la Tricolor. Olga Hirata y José Ramón Fernández han hecho hincapié en que Ecuador ya no es el debutante que miraba el Mundial con asombro, sino un equipo maduro, con futbolistas de primer nivel y listo para competir a la par de cualquier rival.
Las posibilidades de éxito de la selección ecuatoriana son más que tangibles, considerando los antecedentes favorables en duelo ante equipos de la Conmebol y una historia donde han hecho sufrir a los mexicanos en instancias críticas. Así que, la pregunta es: ¿podrá Ecuador escribir una nueva página de la historia en el Azteca?