Pese a que Gustavo Alfaro dejó una huella imborrable con Ecuador, el entrenador finalmente cazó su utopía con Paraguay al llevar a los guaraníes a los octavos de final del Mundial 2026, eliminando nada menos que a la histórica Alemania.
La victoria 1-0 fue un auténtico triunfo del corazón, especialmente porque los germanos, a pesar de haber caído ante la Tricolor, se presentaron como favoritos y dominaron gran parte del encuentro. Sin embargo, como bien se sabe, tener la pelota no siempre significa saber jugarla; Alemania ha olvidado esa lección esencial.
El tanto del triunfo para Paraguay llegó de la cabeza de Julio Enciso, un golpe inesperado para un equipo famoso por su exactitud y potencia física. Un jugador de sólo 1,73 metros anotó en medio del descontrol alemán, mostrando que los grandes pueden caer ante el ingenio.
En el país guaraní, la alegría fue desbordante. El presidente Santiago Peña, en un gesto de celebración, decretó un día de feriado. ¡Copió a Daniel Noboa! Y con la Tri aún en competencia, nos preguntamos qué sorpresas nos podría deparar si Ecuador logra eliminar a México.
Pero no todo fueron alegrías para las selecciones tradicionales. Brasil, que a priori debería estar tranquilo, sufrió más de la cuenta ante Japón, sacando la victoria en tiempo adicional. Aparentemente, el pentacampeón está en una lucha interna por recuperar su esencia.
Mientras tanto, los Países Bajos sufrieron una gran sorpresa al quedar eliminados ante Marruecos en una tanda de penales agónica. La emoción de Cody Gakpo contrastó con el doloroso momento que vive, evidenciando que el fútbol no solo se juega en la cancha.
