Pese a que las expectativas eran altas, Barcelona se presentó en el Estadio Monumental con un juego demoledor, logrando una victoria convincente de 2-0 ante el Deportivo Cuenca, dejando a su hinchada extasiada y cargada de buenas vibras.
Los goles llegaron temprano en el partido, con apenas doce minutos en el cronómetro. Un centro venenoso de Jonathan Perlaza terminó en un autogol del defensor argentino Mateo Boolsen, que desvió el balón hacia su propia puerta y catapultó a los toreros al frente del marcador.
La tranquilidad llegó aún más para los locales cuando Jhonny Quiñónez, capitán del equipo, se encargó de aumentar la ventaja desde el punto penal. A los 34 minutos, el mediocampista hizo gala de su frialdad y definió con clase, estableciendo el 2-0 y prácticamente sentenciando el encuentro antes del descanso.
¡GOOOOOOL! La hinchada torera estalló de alegría con el primer tanto del partido, que pronto fue seguido de otro grito de gol tras el penal ejecutado por Quiñónez. El Monumental vibró con cada jugada y el clima festivo era inconfundible.
Este sólido triunfo resalta la competitividad del Ídolo en el torneo y deja claro que su deseo por el título sigue vivo. La afición se retiró del Estadio Monumental con una sonrisa, disfrutando de un día redondo para el cuadro ‘amarillo’.
¡Grítalo hincha torero! Barcelona está listo para seguir en la senda victoriosa.