Pese a que todo parecía perdido, la Argentina de Lionel Messi encontró la manera de dar el golpe de autoridad y, con una remontada de ensueño, se metió en la gran final del Mundial 2026. Tras un intenso partido en el estadio de Atlanta, los albicelestes vencieron a Inglaterra por 2-1 y sellaron su boleto para discutir el título el próximo 19 de julio ante España.
El encuentro comenzó complicado para los dirigidos por Lionel Scaloni. A los 55 minutos, un gol de Anthony Gordon puso en jaque a la selección argentina que, vigente campeona del mundo, sabía que no podía permitirse más tropiezos.
Sin embargo, en el minuto 85, apareció la magia de Enzo Fernández quien, con un remate preciso desde fuera del área, hizo saltar de la silla a la afición y reavivó las esperanzas de una nación que sueña con el bicampeonato. Messi, quien permanecía atento en la banda, sabía que la batalla estaba lejos de terminar.
Ya en el tiempo de adición, un centro milimétrico desde el sector derecho fue aprovechado por Lautaro Martínez, quien tradujo el anhelo en el ansiado 2-1. El delirio se desató entre los hinchas argentinos, mientras Messi, extenuado, se unía al frenesí de sus compañeros.
Las lágrimas, el descontrol y la alegría se hicieron presentes en una noche que quedará grabada en la historia del fútbol. Con 21 goles en su legado mundialista, el 10 busca hacer historia nuevamente al luchar por su segundo título mundialista.
El próximo desafío será de titanes, pero el corazón y el ímpetu de los argentos están más vivos que nunca. ¡Prepárense, porque el espectáculo está por comenzar!
