Pese a que Francia prometía aprovechar el partido por el tercer puesto del Mundial 2026, la realidad fue otra: Inglaterra propinó una paliza en la primera parte, donde se fueron al descanso con un impresionante 4-0 gracias a los tantos de Declan Rice, Ezri Konsa y un doblete del talentoso Bukayo Saka.
El equipo de Didier Deschamps, que se mostró apagado en el primer tiempo y cometiendo errores a diestra y siniestra, parecía no encontrar el rumbo en la cancha del Hard Rock Stadium en Miami. Pero todo cambió en los segundos 45 minutos, cuando Kylian Mbappé salió a relucir y lideró una remontada que dejó a los hinchas al borde del asiento.
El delantero del PSG firmó un doblete y, junto a los goles de Bradley Barcola y Ousmane Dembélé, encendió las esperanzas de una remontada épica. Sin embargo, Inglaterra no se quedó atrás y mantuvo su ventaja, gracias a una gran actuación de Jude Bellingham, quien puso el sello final al marcador con un brillante gol en el 96.
El desespero de Francia fue palpable cuando un penal a favor de Inglaterra, convertido por Saka, escalofrió a la hinchada francesa, que comenzaba a creer en lo imposible. Finalmente, el encuentro culminó 6-4, asegurando así el tercer puesto para los ingleses y dejando a Francia en la cuarta posición de este Mundial.
Con esta victoria, los dirigidos por Thomas Tuchel se llevan la medalla de bronce y demuestran que han llegado para competir en el escenario más grande. Mientras tanto, Francia tendrá que buscar mejores caminos para recuperarse tras esta dura derrota.