Pese a que la final del Mundial entre Argentina y España se disputa a miles de kilómetros, el Centro Ecuatoriano Argentino en Miraflores se transformó en un auténtico santuario futbolero este domingo 19 de julio, donde la hinchada del celeste y blanco se adueñó del ambiente desde temprano.
Decenas de aficionados, con camisetas, banderas y rostros pintados, se dieron cita para vivir el partido en comunidad, creando un ambiente que clamaba por la celebración de la Albiceleste. Las sillas comenzaron a llenarse rápidamente, mientras familias y amigos se preparaban para alentar a su selección.
Las camisetas con el número 10 de Lionel Messi eran las más populares, reafirmando la devoción por el astro argentino. La decoración del lugar, con banderines y globos celestes y blancos, acompañó el despliegue de pasión que caracteriza a la hinchada argentina.
No solo los residentes argentinos acudieron; algunos ecuatorianos también se unieron a la fiesta, vistiendo los colores de la selección y compartiendo la expectativa por el gran encuentro.
Con un menú mundialista que incluía delicias como milanesas y choripanes, junto a la icónica bebida mate, la previa estuvo marcada por la identidad argentina, creando una atmósfera de celebración que hizo olvidar la distancia con su tierra natal.
Así, el CEA volvió a convertirse en una pequeña extensión de Argentina en Guayaquil, donde la pasión por el fútbol y el deseo de levantar nuevamente la Copa del Mundo unieron a todos en una misma emoción.