Pese a que el camino se ve complicado, Macará ya tiene definido su rival en los octavos de final de la Copa Sudamericana: el temido Santos de Brasil. La ilusión se apodera de la hinchada ambateña, que ya sueña con avanzar en el torneo continental, mientras que su plantilla confía en dar la sorpresa.
El partido de ida se jugará en la cancha del Peixe la semana del 12 de agosto, mientras que la revancha está programada para una semana más tarde en el Estadio Bellavista, donde los hinchas esperan que su equipo deje todo en la cancha.
La expectativa va más allá de un mero enfrentamiento, ya que los seguidores de Macará aguardan con ansias la posibilidad de ver a la estrella brasileña Neymar en acción, quien ya se ha ausentado en momentos clave, como ocurrió frente a Deportivo Cuenca.
“Estamos listos para enfrentar a cualquier rival”, declaró el técnico del Ídolo de Ambato, reflejando la confianza que impera en el camerino. La cita promete ser emocionante y llena de adrenalina.
Los hinchas vibran con la idea de algo grande, y el desafío ante un rival de renombre como Santos es la oportunidad perfecta para demostrar el fervor y la pasión que caracteriza al fútbol ecuatoriano.