Pese a que la noche del lunes terminó en derrota para Delfín SC ante Liga de Quito, la verdadera batalla estalló fuera de la cancha. Los ‘Manabitas’ no solo perdieron 2-1 en el estadio Rodrigo Paz Delgado, sino que también se enfrentaron a un arbitraje que muchos consideraron escandaloso.
Los reclamos se centraron en la actuación del árbitro Lenin Quiñónez, quien, según los jugadores de Delfín, se tomó libertades al exceder los nueve minutos de tiempo adicional, tiempo que culminó con el gol de Michael Estrada, desatando la ira y las protestas del equipo visitante.
Horas más tarde, el club emitió un contundente comunicado, donde no solo cuestionó la actuación arbitral, sino que también denunció agresiones sufridas por su delegación durante los incidentes que se produjeron en la cancha, donde miembros de la Policía intervinieron, supuestamente, para calmar a los futbolistas.
“Protestamos enérgicamente contra el pésimo arbitraje que, con sus erradas decisiones, derivó en la desproporcionada violencia hacia nuestra delegación”, sentenció el equipo, clamando por un cambio en las prácticas arbitrales.
En su mensaje, Delfín enfatizó la necesidad de que el fútbol se juegue en un ambiente de justicia y respeto, exigencias que son fundamentales para garantizar la integridad de sus jugadores y staff. “¡No permitiremos que errores arbitrales pongan en riesgo la integridad de nuestro equipo!”, añadieron contundentemente.