Pese a que la actual crisis dirigencial y futbolística de Barcelona SC es alarmante, el equipo guayaquileño enfrenta un partido crucial este sábado 8 de agosto ante Macará en el estadio Banco Pichincha, donde no solo se juegan tres puntos en la LigaPro, sino su dignidad.
La renuncia de Antonio Álvarez, quien enfrenta un orden de detención por el caso Goleada, ha profundizado la incertidumbre en el club, y esto se agrava aún más por la posible eliminación en la Copa Ecuador debido a un error administrativo que afectó al jugador Érick Mendoza.
Con Miguel Montalvo asumido como nuevo presidente, la falta de comunicación genera inquietud entre los hinchas ‘canarios’, que sienten que su amado club navega a la deriva, lejos de alcanzar sus metas.
Aunque vencer a Macará no soluciona la crisis, una victoria brindaría un pequeño alivio al técnico César Farías, que ha visto cómo su escuadra ocupa un decepcionante quinto lugar en la tabla, a 26 puntos del líder Independiente del Valle y con seis años sin alzar el trofeo nacional.
Este encuentro no solo es vital para el aspecto deportivo, sino también para el ánimo de una afición que, a pesar de las adversidades, sigue apoyando a su equipo en la lucha por un mejor futuro y un cupo en la Copa Libertadores de 2027.
Así, los problemas institucionales y la presión por los resultados estarán presentes en el duelo ante un siempre peligroso Macará, que no está dispuesto a facilitarle las cosas al cuadro ‘amarillo’.