Pese a que la emoción fue desenfrenada, la primera parte del partido dejó claro que Orense no iba a rendirse tan fácilmente ante un rival que buscaba salir de la zona de descenso. En el 9 de Mayo, la hinchada local disfrutó de un partidazo en el que cada ataque prometía una nueva sorpresa.
La Amenaza Verde abrió el marcador rápidamente con un gol de Cristhian Ortiz a los cinco minutos, pero eso no amilanó a los Ciudadanos, que encontraron el camino del empate gracias a un penal ejecutado magistralmente por Dorregaray hacia el minuto 35.
Con el juego en un vaivén constante, Mero le dio la ventaja a Guayaquil City, pero Orense no se dio por vencido y logró igualar nuevamente el marcador con otro penal, esta vez convertido por Agustín Herrera en el tiempo de adición del primer tiempo.
El segundo tiempo fue un tira y afloja, donde Valentín Burgoa se convirtió en la figura del encuentro al clavar un impresionante zapatazo que puso a Orense 3-2 en ventaja. Sin embargo, Dorregaray no iba a dejarse intimidar y volvió a marcar para igualar el encuentro.
Con el tiempo casi cumplido y el estadio rugiendo, Burgoa emergió como el héroe del día, sellando el 4-3 definitivo en el tiempo agregado, desatando la locura en el 9 de Mayo y dejando a Guayaquil City sumido en la crisis.