Pese a que fue un momento de pura felicidad, Juan Riquelme Angulo tomó con mucha seriedad su reciente convocatoria a la selección ecuatoriana. El atacante, quien heredó el emblemático dorsal ’13’ de Enner Valencia, supo que debía demostrar su valía en cada jugada.
En un mano a mano con las redes de la Tri, Riquelme expresó: «La verdad muy feliz de estar aquí. Estaba en el club y ahí me llamaron, me dijeron que iba convocado a la selección mayor. Me sentí muy feliz, llamé a mi hermano y le conté todo». Así, el jugador celebró este llamado, uno que marcará su carrera.
Su familia, con su madre llena de orgullo y su hermano celebrando a rabiar, lo alentó en todo momento. El recibimiento del estratega Marcelo Gallardo también fue clave: «El profe me dijo que disfrute del momento, que es muy lindo vestir estos colores y que lo aproveche al máximo».
Riquelme no ocultó su nerviosismo al debutar, sobre todo por llevar un número con tanto peso histórico: «Me sentí muy nervioso porque era mi primer partido con la selección mayor, pero es un sueño que cumplí. Lo vi jugar desde que estaba en mi casa, desde pequeño. Entonces quise ser como él en algún momento».
Ahora, el joven delantero se prepara para su próxima jornada en el Sunderland, aunque el camino no será fácil, pues deberá esperar para enfrentar al Leeds United, mientras su pasión por continuar brillando en la cancha no se detiene.