Pese a que la selección ecuatoriana no estuvo físicamente presente, la comunidad ecuatoriana en Estados Unidos se unió en Newark para rendir homenaje al equipo nacional justo antes de su debut mundialista ante Costa de Marfil. La celebración, organizada por La Tricolor USA 2026, reunió a cientos de ecuatorianos, quienes compartieron una jornada de eventos culturales y gastronómicos que resaltaron la identidad de nuestro país, a tan solo horas del partido.
La actividad, llevada a cabo el pasado sábado 13 de junio, comenzó con una feria gastronómica donde los asistentes tuvieron la oportunidad de degustar platos emblemáticos como el encebollado, ceviche y hornado. La puntuación fue impresionante, oscilando entre 9 y 9,5 sobre 10, especialmente de aquellos que llevan años lejos de su tierra y valoraron este viaje de sabor como un reencuentro con sus raíces.
El evento también albergó hermosos momentos culturales, incluyendo una presentación de la Escuela de Danza Wayna Runa, que cumplió con un ritual ancestral lleno de simbolismo, transmitiendo buenos deseos a la selección ecuatoriana. La interacción entre los bailarines y el público creó una atmósfera mágica que unió a todos en una celebración colectiva.
Entre los asistentes se encontraban figuras emblemáticas del fútbol ecuatoriano como Carlos Alberto Juárez y Máximo Banguera, reconocidos por su trayectoria y su influencia en el desarrollo del fútbol en el país. “Regresar y compartir con antiguos compañeros es un regalo invaluable”, expresó Carabalí, destacando el vínculo que persiste aun lejos de la patria.
Como parte de la fiesta, la exposición del artista Walter Campoverde también atrajo miradas, con su colección dedicada a los jugadores ecuatorianos. La música de agrupaciones como Las Nativas y Adonis cerró el evento con broche de oro, convirtiendo la jornada en una verdadera celebración de la cultura ecuatoriana.
Así, aunque la Tri no estuviera en la cancha, la hinchada y la comunidad ecuatoriana demostraron que la pasión no conoce de fronteras, uniendo corazón y orgullo en una tarde que quedará marcada en la memoria de todos los asistentes.