Pese a que la ciudad de Columbus parece vivir al ritmo tranquilo de una urbe planificada, en su corazón late una pasión futbolera que ha salvado a su equipo de la extinción y ha acogido a la Selección de Ecuador en su travesía por el Mundial.
Columbus, conocida por ser uno de los bastiones del fútbol en Estados Unidos, ha sido el refugio perfecto para los dirigidos por el estratega Gustavo Alfaro desde el 25 de mayo. Este lugar, hogar del Columbus Crew, ha dado un nuevo aire a los hombres de la Tri, que buscan avanzar con fuerza en la Copa del Mundo.
La impresionante hinchada del Crew, que prácticamente arrastró de vuelta a su equipo del limbo económico con el movimiento ‘Save The Crew’, ha probado su fervor y lealtad en cada partido, convirtiéndose en una inspiración no solo para sus jugadores, sino también para los representantes de Ecuador que se preparan para enfrentar nuevos desafíos.
Con el respaldo del poderoso Haslam Sports Group y un acuerdo reciente con Nationwide Insurance, el Columbus Crew vive una sólida etapa financiera que le ha permitido tener un valor cercano a los USD 900 millones. Su moderno estadio ScottsMiracle-Gro Field se ha convertido en el escenario ideal para que la Tri se entrene y afronte su próximo rival.
Pero el fútbol no es el único deporte que colma los corazones de los habitantes de Columbus. La ciudad se llena de pasión por los Ohio State Buckeyes en el fútbol americano y por los Columbus Blue Jackets en la NHL, lo que demuestra su amor incondicional por los deportes en general.
La tranquilidad de Columbus, unida a su vibrante cultura deportiva, la convierte en la sede ideal para la Selección ecuatoriana, que ha hecho de este lugar su casa temporal con la esperanza de alcanzar la gloria en el máximo torneo de fútbol y de dejar huella en el camino hacia la victoria.