Pese a que el clima era de optimismo tras el histórico triunfo sobre Alemania, la Selección de Ecuador se despidió del Mundial 2026 al caer 2-0 ante un México que no necesitó más que su intensidad para dejar a la Tricolor fuera del torneo.
En un encuentro donde los errores defensivos fueron determinantes, el guardameta ecuatoriano no logró mostrar su mejor versión y aunque tuvo una parada destacada en el segundo tiempo, dos goles en los primeros 30 minutos lo dejaron sin respiro. Esta vez, su actuación fue más irregular que en ocasiones anteriores.
Se notó la falta de conexión en el equipo, lo que provocó que la hinchada echara en falta la chispa de figuras clave como Moisés Caicedo, quien luchó en el campo pero lejos estuvo de ser su mejor versión, mostrando miedo a la tarjeta amarilla y fallando en los tiros libres que pudieron cambiar la historia.
Por otro lado, el ataque quedó desdibujado, con múltiples intentos frustrados de llegar al arco rival. Enner Valencia, que había brillado ante los alemanes, quedó en el banquillo durante la mayor parte del juego, un movimiento cuestionado por los aficionados.
El técnico de la Tricolor recibió críticas por no ajustar su estrategia ante un México que salió a darlo todo. Los cambios tardíos y la falta de claridad dejaron en evidencia que el equipo no logró adaptarse a la intensidad del rival, cerrando así una travesía mundialista decepcionante.
Con este resultado, los recuerdos del ‘Milagro de Nueva Jersey’ se desvanecen, dejando una sensación amarga en la hinchada ecuatoriana y una lección clara de que el fútbol es tan impredecible como emocionante.