Pese a que México mostró un gran desempeño y mantuvo su invicto hasta este encuentro, Inglaterra dejó su huella en el Azteca al eliminar a los ‘Diablos Rojos’ en un partido repleto de emociones y giros inesperados, donde cada jugada fue vital para el desenlace final.
El estadio Azteca vibró con más de 80,000 hinchas que fueron testigos de una batalla intensa. Si bien los dirigidos por Javier Aguirre dominaron en varios tramos del primer tiempo, la eficacia de los ingleses fue demoledora: Jude Bellingham abrió la cuenta a los 36′ y sorprendió a los locales con un segundo tanto solo dos minutos después.
A pesar del golpe, los mexicanos no se rindieron y Julián Quiñonez aprovechó un rebote para marcar, manteniendo la esperanza del empate en el aire. El partido continuó con tensión y energía, y tras una fuerte entrada, el defensor inglés Jarell Quansah vería la roja, aunque eso no detuvo a Inglaterra, que extendería su ventaja con un golazo de Harry Kane.
La emoción del Azteca llegó a su punto álgido cuando Raúl Jiménez anotó desde el penal, convirtiendo el marcador en 3-2 y desatando la locura entre los aficionados. Sin embargo, a pesar del dominio final de México, el empate no llegó y se despidieron del Mundial en un partido que quedará grabado en la memoria.
Así se cierra una etapa inolvidable para México, que, aunque se va sin haber recibido goles en el torneo, se encontró con una Inglaterra calculadora y efectiva. Los británicos avanzan a los cuartos de final, donde se medirán ante Noruega el próximo sábado 11 de julio, en otro desafío que promete ser apasionante.