Pese a la controversia que ha desatado la suspensión de la tarjeta roja al delantero estadounidense Folarin Balogun en el Mundial 2026, el jurista ecuatoriano Leonardo Stagg, miembro del Comité de Disciplina de la FIFA, ha revelado que «esta decisión fue tomada por el presidente de la comisión».
La reacción inmediata ha sido palpable, pues la suspensión se convierte en un castigo en suspenso durante un año, facilitando así la participación de Balogun en el crucial partido contra Bélgica, programado para este lunes 6 de junio.
El actual presidente de la Comisión Disciplinaria de la FIFA, Mohammed Al Kamali, respaldó esta medida, lo que ha generado más dudas sobre la transparencia del proceso. «Una suspensión automática mínima de un partido tras una cartulina roja no es una opción que quede al criterio de las instituciones», subrayó Stagg en su declaración.
En medio de este torbellino, también resalta la llamada telefónica del presidente estadounidense Donald Trump a Gianni Infantino, jefe de la FIFA, aunque la UEFA no ha hecho mención al respecto. La normativa del fútbol parece estar bajo la lupa mundial, y este caso promete dar mucho de qué hablar.
Con la decisión firme aún reciente, los fanáticos de Balogun y de la selección estadounidense aguardan expectantes su actuación en el torneo, mientras que la FIFA se enfrenta a un mar de cuestionamientos en cuanto a la equidad y justicia de sus decisiones.