Pese a la intensa competencia con Lionel Messi y Kylian Mbappé por la corona de máximo goleador del Mundial, Jude Bellingham brilló con luz propia en la victoria de Inglaterra, un partido que se decidió en la emocionante prórroga.
El talentoso mediocampista, que ha cautivado a la hinchada con su juego, destacó con un desempeño impresionante y, tras el encuentro, no dudó en manifestar: «Carácter, perseverancia… incluso cuando las cosas no salían bien encontramos la manera de ganar… Damos todo, ya sea en 90 o 120 minutos. Estoy muy orgulloso».
En medio de un estadio vibrante en Miami, los himnos ingleses retumbaron con fuerza. Temas como «Wonderwall» de Oasis y «Sweet Caroline» de Neil Diamond resuena antes de que el eterno clásico «Hey Jude» de los Beatles rinda homenaje al jugador que, en cada partido, deja su huella.
La letra de la célebre canción, escrita por Paul McCartney en un tiempo de crisis familiar, cobra una nueva dimensión al acompañar la brillante actuación de Bellingham: la hinchada no deja de corear, «Hey Jude, don’t make it bad… Jude no tiene miedo, Jude no deja tirada a la patria».
Este Mundial continúa dejando historias increíbles, y el andar de Inglaterra, con Bellingham como pieza clave, promete seguir dando que hablar en las próximas jornadas.