Pese a que muchos esperaban un Mundial tradicional, la FIFA sorprendió con la introducción de nuevas reglas en el Mundial 2026, enfocadas en acelerar el juego y minimizar la pérdida de tiempo. Uno de los cambios más notorios permite que los jugadores sustituidos deben dejar la cancha en un máximo de 10 segundos o su equipo quedará en inferioridad numérica.
Estas modificaciones no solo se aplican a las sustituciones, sino también a cómo se gestionan las lesiones y el uso del VAR. Cualquier jugador atendido en el campo debe salir y esperar al menos un minuto antes de regresar, a menos que haya excepciones que lo justifiquen.
Un ejemplo impactante de la intervención del VAR ocurrió en los cuartos de final, cuando el árbitro confundió a Leandro Paredes con Brel Embolo tras una simulación. El VAR corrigió la amarilla a Paredes, resultando en la expulsión de Embolo y la posterior eliminación de Suiza en la prórroga.
Entre los casos más sonados de expulsiones en la Copa están los de Miguel Almirón y Piero Hincapié. Ambos jugadores fueron sancionados por cubrirse la boca al hablar, un gesto que el reglamento interpreta como un intento de ocultar una actitud problemática.
A pesar de estas controversias, los cambios implementados han aumentado el tiempo de juego efectivo, reduciendo los incidentes médicos y mejorando la fluidez del espectáculo. El uso de chips en los balones también ha sido clave para anular goles por toques mínimos y validar anotaciones claves, manteniendo a todos al borde de sus asientos.