Pese a que Lionel Messi estuvo en la cancha de Geodis Park durante los 90 minutos, el Inter Miami se hundió en una de sus peores presentaciones al caer 4-1 ante Nashville, en un duelo decisivo por el liderato de la Conferencia Este de la MLS. El goleador argentino falló un penalti que podría haber cambiado la historia del choque.
La primera parte empezó adversa para los floridanos, ya que el hondureño Andy Najar abrió la cuenta al minuto 17 con un potente cabezazo que dejó a la defensa de las ‘Garzas’ en evidencia. Un inicio que presagiaba la pesadilla que vendría.
Después de un breve respiro con el gol del venezolano Telasco Segovia, que logró igualar el marcador tras un pase de Messi, el complemento fue un verdadero calvario. Nashville desató su furia y volvió a tomar la ventaja gracias a un remate de Mukhtar que se coló entre las piernas de Maximiliano Falcón.
La locura estalló en las tribunas cuando el inglés Sam Surridge aumentó la cuenta con una acrobacia espectacular, un golazo de taco que dejó a todos boquiabiertos. Y como si fuera poco, Mukhtar cerró la cuenta tras aprovechar un grosero error del guardameta Rocco Ríos Novo, dejando así una herida profunda en el corazón de la hinchada.
El técnico Guillermo Hoyos analizó la debacle, señalando: «Es obvio que dentro del panorama de la derrota siempre la responsabilidad es de uno». A pesar de la amarga situación, aseguró que el equipo está vivo y luchará en lo que queda de la temporada, aunque la afición ya empieza a cuestionar el rendimiento del cuadro rosado.