Pese a que la ilusión estaba latente y la localía parecía un factor a favor, Dragonas IDV no pudo salir victorioso en la final de vuelta de la Superliga Femenina, cayendo 2-1 ante Guerreras Albas. Sin embargo, el triunfo en la ida por 2-0 les bastó para alzar el trofeo por tercera vez consecutiva, con un global de 3-1.
El equipo dirigido por Gustavo Pineda no mostró el nivel habitual y se notaron nerviosas en la cancha, dejando de manifiesto que la presión pesaba en sus hombros. Mary Guerra, una de las pocas que intentó marcar la diferencia, vio cómo le anularon un gol a los 15 minutos por una posición adelantada.
Las ‘Albas’ no se achicaron y salieron decididas a buscar el marcador, pero su tarea no fue sencilla. Rosa Flores y Carina Caicedo fueron claves en el ataque, y esta última se convirtió en la estrella del partido al anotar un doblete en los minutos 22 y 65.
La situación se complicó aún más para Guerreras Albas tras la expulsión de Tamara Angulo a los 75 minutos, lo que abrió la puerta para que las Dragonas se lanzaran al ataque en busca de un milagro.
Finalmente, la colombiana Karen Páez logró descontar a los 87 minutos, regalando un pequeño respiro a la hinchada presente en el Estadio Banco Guayaquil. A pesar de la derrota, el grito de campeón se escuchó fuerte y claro: ¡tricampeonas!