Pese a los gloriosos recuerdos de la ‘Máquina Gris’ y los tricampeonatos, El Nacional enfrenta una cruda realidad que lo tiene al borde del abismo: un solo empate o una derrota ante Cumbayá lo condenaría a la Segunda Categoría del fútbol ecuatoriano.
Pero no es solo el aspecto deportivo el que agobia a este histórico club. En los tribunales, la situación es desesperante, con un total de 69 causas judiciales congelando sus cuentas y dejando sin ingresos a los 13 veces campeones nacionales.
Con un déficit que se eleva a USD 12 millones, las sentencias acumuladas superan los USD 1,4 millones, lo que ha llevado a embargos de sus activos más valiosos, incluyendo su centro de entrenamiento en Tumbaco, y ha puesto en riesgo sus derechos de televisión.
El club no solo lidia con lo deportivo; las sanciones por deudas han hecho que los puntos se esfumen y el descenso aceche. En la FEF y la FIFA, ya cuentan con más de 100 expedientes administrativos en su contra, generando un clima de incertidumbre que resuena en la hinchada.
Como si no fuera suficiente, la justicia paralela con el Servicio de Rentas Internas y el IESS ha congelado sus cuentas, y la retención de ingresos televisivos deja al equipo atado de manos, sin poder responder a sus obligaciones financieras, sumando un drama más a su acotada realidad.


















