Pese a que se esperaba una reacción contundente del Tricolor Paulista, la realidad fue muy distinta, ya que su visita a Porto Alegre terminó en un desalentador 2-1 en contra frente al Grêmio, dejando al cuadro en una situación complicada en el Brasileirão.
El panorama se oscurece más para São Paulo, que con este resultado se estanca en el puesto 12, lejos de los puestos de protagonismo que tanto anhela la hinchada. La falta de consistencia sigue siendo la tónica del equipo en el torneo local y la presión aumenta en el banquillo.
Robert Arboleda volvió a ser titular con la misión de liderar la defensa. Sin embargo, el zaguero ecuatoriano mostró ciertas falencias que evidencian que aún está en proceso de recuperar su mejor forma física y futbolística. Su actuación fue un reflejo de las dificultades que enfrenta el equipo en este arranque del torneo.
A pesar de los errores, la situación se complica aún más para el club, que no cuenta con margen financiero para buscar un reemplazo en el mercado, lo que implica que deberán confiar en el regreso de Arboleda a su nivel óptimo y en la mejora general del equipo.
El camino hacia la recuperación verá a São Paulo enfrentando diversos desafíos, y la hinchada espera que la entrega y el buen fútbol pronto regresen al Tricolor.


















