Pese a que muchos se preguntan sobre el impacto de Enner Valencia en el fútbol argentino, poco se habla de la figura de Hernán Galíndez, quien tuvo un papel crucial en la decisión del delantero ecuatoriano de unirse a Boca Juniors. En una reciente entrevista, Valencia confesó: «Hablé mucho con él, él sabe cómo es el ambiente, cómo es el medio».
La amistad entre ambos jugadores, nacida durante su tiempo en la Selección de Ecuador, ha florecido nuevamente en tierras argentinas. Valencia destacó que se ha reunido con Galíndez prácticamente todos los días para recibir consejos y adaptarse a su nueva vida en Buenos Aires.
Galíndez, el arquero de Huracán, ya había anticipado esta cercanía y expresó su deseo de que sus familias se mantengan unidas durante esta nueva etapa. “Que lo disfrute, que acá se juega buen fútbol”, fue el consejo que le dejó al atacante tricolor, quien tiene la oportunidad de brillar en uno de los clubes más importantes de Sudamérica.
Valencia, el experimentado delantero de 36 años, tenía una oferta del Emelec, club que lo vio nacer, pero puso sus ojos en el “Xeneize”. «A Boca es imposible decirle que no», afirmó tras concretar su fichaje. Ya debutó en la Copa Sudamericana y sus primeros partidos han mostrado que está listo para el desafío.
Con un rostro conocido a pocos kilómetros, Valencia se siente respaldado. La experiencia de Galíndez como referente ha sido fundamental para hacer más llevadera su transición al fútbol argentino, uno de los mercados más complejos de Sudamérica.
Para el «Diablo Rojo», esta es solo la mitad del camino, y con el apoyo de su amigo y compañero, está preparado para demostrar su calidad en el campo de juego.


















