Pese a que la noche del sábado fue un verdadero paseo en montaña rusa para la legión de ecuatorianos, Bruno Caicedo se erigió como la única luz en medio de la oscuridad. El atacante logró asegurar una victoria contundente de 0-3 para los Whitecaps sobre el Sporting KC, mientras sus compatriotas enfrentaban una jornada llena de tropiezos.
En contraste, Bryan Ramírez tuvo una noche para el olvido al ser parte de la aplastante derrota de 4-0 del FC Cincinnati ante el Nashville SC, dejando una huella amarga en su actuación, tras solo un tiempo en la cancha.
Asimismo, el sentir de la jornada se tornó más gris para Jairo Vélez, Fernando Gaibor y Erick Castillo, quienes no pudieron evitar caer por la mínima, 0-1, frente al Deportivo Garcilaso, dejando a la hinchada con una sensación de desazón y frustración.
Así, la fecha se cerró con una mezcla de emociones, donde Caicedo sobresalió con su juego, pero la realidad para otros ecuatorianos en el exterior fue de pura derrota, demostrando que el fútbol a veces no es justo.
Sin duda, este contraste pone en evidencias las diferentes realidades que viven nuestros jugadores en el extranjero, donde uno puede sonreír mientras otros sufren en el banquillo y en la cancha.


















