Pese a que se esperaba un inicio prometedor, la era de Marcelo Gallardo al mando de la Selección de Ecuador comenzó con una dolorosa derrota ante Corea del Sur en el estadio de Suwon, donde La Tri cayó 3-0 en un partido marcado por la intensidad y algunas decisiones erróneas en la defensa.
El guardameta, quien regresó tras su anunciado retiro, no tuvo un desempeño esperado y fue señalado por el segundo gol de los asiáticos. Estuvo más concentrado en el primer palo, dejando un espacio grande que aprovechó Heung Min Son para vulnerar su arco.
El lateral derecho mostró voluntad y velocidad, pero su falta de control lo llevó al límite, con una entrada fuerte que casi le costó la tarjeta roja. Su complicidad defensiva dejó mucho que desear, y la hinchada lo sintió cuando Corea comenzaba a desbordar por su sector.
Como primer capitán en esta nueva etapa, el zaguero intentó ordenar el equipo y calmar las aguas tras un primer tiempo complicado. Sin embargo, su mal posicionamiento quedó expuesto en el tercer gol, un claro reflejo de la falta de comunicación entre los defensores.
Más adelante, algunos jugadores como el volante del Atlético Mineiro y el delantero de Huracán no lograron salir del letargo. Aunque intentaron crear opciones, la falta de generación de juego dejó a La Tri muy alejada del arco rival.
A pesar del pésimo resultado, la esperanza sigue viva. ¿Podrá Gallardo revertir esta situación en el siguiente amistoso?


















