Pese a que la Tri mostró una cara renovada en la Copa Kirin, el destino se interpuso y llevó a Ecuador a una dolorosa eliminación por penales ante Japón. Hernán Galíndez, guardameta de la selección, no pudo ocultar su frustración en zona mixta tras no atajar ningún lanzamiento desde el punto penal.
«Toqué dos, el tercero con mala suerte pega en el palo y me rebota en la espalda. Ahora en este momento ni siquiera puedo enfocarme en el partido», expresó un desanimado Galíndez, quien sentenció que la tanda de penales fue un golpe difícil de digerir.
A pesar de la tristeza por el resultado, el arquero reconoció las luces en el juego de Ecuador durante los noventa minutos, donde se atrevió a afirmar: «Creo que tuve dos atajadas buenas que las cobran offside, pero se jugó de igual a igual ante Japón y se vieron cosas buenas».
El guardameta también destacó la forma en que la Tri se desenvolvió en la cancha, considerando este encuentro como un paso positivo en el proceso que lidera el nuevo cuerpo técnico. «El partido anterior era difícil analizarlo porque no teníamos ni un día de trabajo, el cambio de horario. Creo que hoy lo hicimos mucho mejor», comentó.
Queda un último partido por delante y Galíndez sueña con seguir mejorando. La hinchada espera que la Tri se recupere rápido y aprenda de este tropiezo.


















