Parece que fue ayer cuando la selección femenina de Ecuador soñaba con conquistar el mundo. Ahora, el tiempo apremia y el grupo de jugadoras se encuentra concentrado en la Casa de la Selección, ultimando detalles para el crucial repechaje que se avecina este noviembre. La presión está en el aire, pues cualquier tropiezo podría significar el fin de sus aspiraciones.
Manoly Baquerizo, atacante del cuadro ‘Tricolor’, no es ajena a esta realidad y se mostró clara al respecto: “Tenemos mucho trabajo por delante. Queremos plasmar la identidad de juego y 10 días para preparar el repechaje. Queremos pasar esta primera ronda”. Con un enfoque esperanzador, su voz resuena en el camerino: la meta está clara, pero la ruta, llena de obstáculos.
A pesar de que no hay partidos oficiales inmediatos, Baquerizo resaltó la importancia de este período de preparación, subrayando que “este repechaje nos prepara para el Mundial, enfrentar a 3 equipos competitivos”. La realidad es que cada entrenamiento cuenta, cada sesión es una oportunidad para cimentar el estilo de juego que quieren llevar al próximo nivel.
Con la mirada puesta en el horizonte, la Tri se enfrenta a un reto que no solo implica el deseo de avanzar, sino también la necesidad de mostrar una identidad sólida y competitiva. La exigencia es alta, pero la ambición de La Tri se mantiene intacta, con el apoyo constante de una hinchada que sueña junto a ellas.
De esta manera, Ecuador se prepara para un repechaje que no solo marcará su futuro inmediato, sino que también será un termómetro para lo que se viene: el Mundial.


















