Pese a que el partido parecía perdido para Guayaquil City, la magia del fútbol se hizo presente en Samanes, donde el cuadro ciudadano logró una hazaña monumental al remontar a Emelec en un vibrante encuentro que finalizó 3-2.
Emelec tomó la delantera con buena solidez en la primera mitad. A los 43 minutos, el delantero Ronie Carrillo, tras una filtración de Saya, abrió el marcador con un gol a quema ropa. Apenas en tiempo de adición, el Bombillo se puso 2-0 gracias a un cabezazo de Carrillo, que firmó su doblete justo antes de irse al descanso.
Sin embargo, el segundo tiempo trajo consigo el renacer del City. Diego Dorregaray se convirtió en el héroe de la jornada tras anotar con un cabezazo en el minuto 61, lo que desató la esperanza en la hinchada ciudadana.
Desde ese momento, la historia cambió. A los 71 minutos, Dorregaray se hizo presente nuevamente tras un penalti otorgado por el árbitro, y la emoción se desbordó cuando el delantero convirtió el tiro desde los once pasos, estableciendo el 2-2 que daba vida a los dirigidos por su entrenador.
Ya en el tiempo de adición, el frenético duelo tuvo un desenlace épico. Un nuevo penal, tras revisión de VAR, fue señalado a favor del City, y Dorregaray, con sangre fría, realizó su tercera anotación, sellando la remontada y la victoria de 3-2, dejando a la hinchada de Emelec con un intenso sabor a frustración.
El encuentro terminó con incidentes en las gradas, donde los hinchas del Bombillo expresaron su descontento con el desempeño de su equipo. Una tarde de emociones extremas que quedará grabada en la memoria del fútbol ecuatoriano.


















