Pese a que el camino no ha sido fácil, Universidad Católica e Independiente del Valle se enfrentarán en la gran final de la Copa Ecuador 2026, un duelo que no es fruto de la casualidad, sino del arduo trabajo que ambos clubes han realizado a lo largo de los años.
Con proyectos sólidos y bien estructurados, tanto la ‘Chatoleí’ como los ‘rayados’ han demostrado que la planificación va más allá de los triunfos en la cancha. En cada rincón del club, desde las formativas hasta el balompié femenino, se vislumbra un objetivo común: la excelencia.
Diego Martínez, director técnico de los ‘cammaratas’, tiene la mente puesta en lograr el bicampeonato, un éxito que resuena en la hinchada y que destaca no solo por el resultado, sino por el estilo de juego vistoso y ofensivo que caracteriza a su equipo. Jugadores de experiencia como Luis Cangá y Mauro Díaz se mezclan con jóvenes como Darwin Caicedo y Emiliano Clavijo, creando una nómina competitiva y equilibrada.
Por su parte, Independiente del Valle, puntero en el hexagonal final de la LigaPro, llega a esta final con una racha imbatible, logrando cinco victorias en igual número de partidos. Joaquín Papa, su estratega, ha sabido rotar a su plantilla, aprovechando la experiencia de jugadores como Richard Shunke y Junior Sornoza mientras potencia el talento de jóvenes como Youri Ochoa.
Al final, ambas escuadras no solo buscan levantar el título de la Copa Ecuador, sino también consolidar sus exitosos proyectos deportivos como ejemplos a seguir dentro del país. La cita está fijada en el estadio Alejandro Serrano Aguilar, donde se espera un espectáculo inolvidable.


















