El fútbol argentino se empaña tras el lamentable acto de inseguridad que provocó la muerte del defensa Rodrigo Espíndola, quien dejó de existir tras recibir un disparo al ser asaltado en las afueras de su casa.
El hecho se dio en Buenos Aires, donde el jugador vivía y defendía al Nueva Chicago, equipo de la B Nacional de este país, cuando Espíndola trató de evitar que un grupo de delincuentes ingrese a su casa, donde vivía junto a su esposa y su hijo de 6 meses.
Como represión a esta acción, los delincuentes dispararon al jugador en el abdomen, dejándolo mal herido en medio de la calle, siendo atendido por los servicios de emergencia, pero no logrando salvarle la vida, falleciendo horas más tarde en el hospital Santamarina de la misma localidad.
El ataque se dio el día jueves a las 21H00, anunciándose a primera hora de este viernes su fallecimiento por el vicepresidente del club de Mataderos, Daniel Ferreiro, quien informó la partida del jugador en los medios oficiales de Nueva Chicago.
Rodrigo Espínola tenía 26 años y había defendido a equipos como Chacarita Juniors, Racing de Avellaneda y actualmente Nueva Chicago, equipo al que llegó desde la temporada del 2014 y en el que se mantuvo hasta la actualidad.