Pese a las adversidades que enfrenta, Énner Valencia, nuestro ‘Superman’, libra una verdadera batalla contra sus dolencias musculares, apurando su recuperación en las camillas de kinesiología con la meta de debutar con Ecuador en el Mundial contra Costa de Marfil el próximo 14 de junio en Filadelfia.
Sin dejar que el dolor lo detenga, Valencia se toma su tiempo para abrazar a los hinchas, firmar camisetas y hasta brazos de aficionados, mostrando la cercanía y calidez que han caracterizado a la selección ecuatoriana en este nuevo ciclo mundialista. Es un claro indicativo de que los tiempos de ignorar a la hinchada son parte del pasado.
Desde los referentes como Énner hasta los jóvenes talentos como Piero Hincapié y Willian Pacho, todos comparten un mismo objetivo: retribuir el apoyo de su gente. La cercanía entre los jugadores y sus seguidores se ha vuelto palpable, haciendo que la Tricolor recupere ese romance especial con la hinchada.
El presidente de la Ecuafútbol, Francisco Egas, asegura que se espera una gran presencia de hinchas en las gradas, gracias a la numerosa comunidad ecuatoriana en Estados Unidos y a los fanáticos que viajarán desde el país y Europa para alentar a La Tri.
Desde Columbus, sede de Ecuador durante el Mundial, es común ver a hinchas haciendo fila por horas esperando un autógrafo. La respuesta de los futbolistas, cargada de afecto, resalta el compromiso de la selección por fortalecer el lazo con su afición. Esto se evidenció en el amistoso contra Guatemala, donde Moisés Caicedo defendió a un hincha de un agente de seguridad, convirtiendo su gesto en un símbolo de la fraternidad que reina en el equipo.
Con el incondicional apoyo de su hinchada, Ecuador se prepara para hacer historia en el Mundial de Norteamérica 2026. ¡Vamos Tricolor!


















