Parece que fue ayer cuando la selección ecuatoriana enfrentó una de sus mayores crisis en el camino hacia el Mundial de Qatar 2022, y ahora, Francisco Egas, presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), pone fin a un mito que ha rondado el ambiente futbolístico durante años.
En una conversación reveladora con Negocios de Mentes, Egas admitió lo que muchos sospechaban: el polémico caso de Byron Castillo fue el punto de quiebre entre la FEF y el estratega argentino Gustavo Alfaro, justo antes de la cita mundialista. “En Madrid, llegó la resolución del TAS por el tema Byron Castillo, y dije que este jugador no puede irse al Mundial, porque exponemos a nuestro equipo”, explicó.
La tensión en el camerino se palpaba, ya que la decisión de excluir a Castillo no fue bien recibida por el cuerpo técnico. “Ellos decían que sacar al jugador en ese rato era una locura. Que sería un golpe psicológico para el grupo”, recordó Egas. Sin embargo, el presidente no estaba dispuesto a arriesgar el futuro del equipo.
“Si no estaba dispuesto a aceptar mi decisión, otra persona va a tener que dirigir a Ecuador en el Mundial”, enfatizó Egas, mostrando la firmeza que le caracteriza en su rol. Este episodio, sin duda, fue un pulso dramático que marcaría la relación entre la FEF y Alfaro.
Aún más, la reacción de Byron Castillo al enterarse de la noticia dejó en evidencia la complejidad de la situación. “No estuvo muy contento con nuestra decisión, no la entendía”, comentó Egas, subrayando que, aunque difícil, era una decisión responsable ante el contexto.
La revelación de Egas no solo cierra un capítulo en la historia del fútbol ecuatoriano, sino que también deja abiertas preguntas sobre el futuro y las decisiones que tendrán que tomar para trascender en el ámbito internacional.


















