Pese a que la emoción estaba al tope, los hinchas ecuatorianos no se hicieron de rogar y se lanzaron a las calles para apoyar a sus compatriotas Willian Pacho y Piero Hincapié en la esperada final de la Champions League. Los dos tricolores, que militan en el PSG y el Arsenal respectivamente, representaban la oportunidad de ver a un ecuatoriano levantar la codiciada ‘Orejona’.
En el Riocentro, ubicado vía a Samborondón, la hinchada lucía emocionada, con camisetas de los jugadores nacionales, listos para hacer barra a sus favoritos. La presencia de más de un aficionado llena de alegría el ambiente, sabiendo que, sea cual sea el resultado, uno de ellos quedaría inmortalizado en la historia del fútbol.
Entre los asistentes, se destacó la figura de Frickson Erazo, exseleccionado ecuatoriano, quien compartió su experiencia y análisis del partido en el Scala Shopping de Quito. “Es un momento único para el fútbol ecuatoriano”, dijo el ‘Elegante’, mientras la hinchada celebraba los goles de Kai Havertz y Ousmane Dembélé, los cuales dejaron huella en el Puerto Principal.
La pasión ecuatoriana no solo se sintió en el país. En New Jersey y Orlando, los seguidores se reunieron en bares y espacios deportivos para seguir cada jugada de un duelo que marcaba el destino de los dos jugadores. La solidaridad de la hinchada tricolor rompió fronteras, uniendo a todos en torno al fútbol.
Los ánimos fueron intensos y la final se convirtió en un encuentro no solo de clubes, sino también de identidad nacional, donde los ecuatorianos vibraron al unísono por sus muchachos en la élite del fútbol mundial.


















