Pese a que la herida de la eliminación ante Senegal en Qatar aún resuena en la memoria de la hinchada, la Selección de Ecuador se prepara para dejar atrás esos fantasmas y afrontar su desafío más grande: el Mundial 2026.
Con la mirada fija en el debut ante Costa de Marfil, Sebastián Beccacece, el joven estratega de 45 años, se muestra optimista. «Han aprendido de lo que significa el dolor de una eliminación y, obviamente, uno siempre toma nota de lo que no quiere que vuelva a suceder», declaró el DT en la conferencia de prensa antes del encuentro.
El plantel ecuatoriano combina juventud y experiencia, con una base sólida que incluye a jugadores como Willian Pacho, Piero Hincapié, Moisés Caicedo y el carismático Enner Valencia, quienes ya han tenido su paso por la élite del fútbol mundial.
Pero eso no es todo, ya que la nueva camada de talentos como Kendry Páez y Denil Castillo viene empujando fuerte, listos para escribir su propia historia y hacer vibrar a todos los ecuatorianos que sueñan con un gran Mundial.
Beccacece, que ya ha vivido la presión de Copas del Mundo en Brasil 2014 y Rusia 2018 como asistente técnico, sabe que esta vez toda la responsabilidad recae sobre sus hombros. «Implica mucha responsabilidad, niveles máximos de concentración. Con confianza para poder empezar a escribir nuestra propia historia», asegura.
Hoy, el reto es monumental. Con 17 millones de corazones latiendo al unísono, Ecuador espera que la magia del fútbol y la estrategia de Beccacece los lleven a ser protagonistas en este Mundial. ¡La historia comienza ahora!



















