Pese a que participar en un Mundial siempre es motivo de orgullo, la selección ecuatoriana se encuentra en una encrucijada que la obliga a soñar con avanzar como uno de los mejores terceros. Después de un inicio titubeante, la Tri debe mirar hacia la tabla de los terceros puestos para seguir con vida en la Copa del Mundo 2026.
Este regreso al formato de los mejores terceros, ya visto anteriormente en los Mundiales de México 1986, Italia 1990 y Estados Unidos 1994, resuenan en la mente de los hinchas, quienes recuerdan que la suerte puede cambiar en este tipo de competiciones. En 1990, por ejemplo, la Argentina de Maradona logró alcanzar la final bajo esta modalidad.
La FIFA ha decidido aumentar el número de equipos en competencia a 48, lo que significa que 32 selecciones avanzarían a los 16avos de final. Esto permite que el 66% de los equipos continúen en la lucha, lo que plantea un dilema entre la accesibilidad y la selectividad en el torneo. ¿Es este el momento de la mediocridad o de la sorpresa?
La historia nos ha enseñado que equipos que atravesaron una fase de grupos decepcionante han podido brillar en rondas posteriores. Así que la pregunta en el aire es: ¿tendrá Ecuador la calidad y el carácter necesario para colarse entre esos mejores terceros? El tiempo lo dirá.
Las expectativas son altas y el camino es complicado, pero cada triunfo cuenta. El equipo deberá superar sus propios demonios para aspirar a un destino más brillante en el Mundial, ¡toda la hinchada espera una reacción!



















