Pese a las esperanzas de la hinchada ecuatoriana, la realidad numérica es contundente para la Selección Ecuatoriana de Fútbol en la Copa Mundial de 2026. Con la victoria de Argelia sobre Jordania en la madrugada del martes, las opciones se reducen a un solo resultado: el triunfo en el último partido de la fase de grupos.
Lo que antes parecía un milagro, con la posibilidad de clasificar con un empate frente a Alemania, ahora se ha vuelto una quimera. La Tri llega a este decisivo choque sin haber encontrado el camino a la red en los partidos anteriores, pero un triunfo los catapultaría directamente a la siguiente ronda.



















