Pese a que el partido entre Ecuador y México está a la vuelta de la esquina, la locura por las entradas ha alcanzado precios estratosféricos que dejan a muchos hinchas soñando con estar en el Coloso de Santa Úrsula. Este emocionante duelo de 16avos de final se disputará el martes 30 de junio a las 20:00, y ya está generando una expectativa que rompe los esquemas.
Con entradas de categoría 3, los boletos más económicos superan los USD 3.000, lo que ha dejado claro que asistir a este clásico encuentro no será una tarea fácil. Si bien muchos esperaban que la Tri jugara en tierras estadounidenses, el destino ha querido que la selección ecuatoriana compita en el emblemático estadio Azteca, lleno a su máxima capacidad con 80.000 fanáticos.
Lamentablemente, la reventa ha inundado las plataformas digitales, donde los precios aún se disparan más. En la web de la FIFA, los boletos están completamente agotados, mientras que en los portales de reventa se encuentran entradas desde USD 3.307 y hasta USD 10.064 en los lugares más exclusivos.
El ambiente está caldeado, y no solo por los precios. La motivación de los hinchas mexicanos, quienes celebran una fase de grupos perfecta, se mezcla con la expectativa de poder ver a una Ecuador que sorprendió al mundo tras su victoria ante Alemania. Los seguidores de la Tricolor están buscando opciones para llenar el estadio, aunque todo parece complicado.
La Federación Ecuatoriana de Fútbol ya ha hecho gestiones con la FIFA para recibir su porcentaje de entradas, el cual no superará los 2.000 boletos, reservándose una preferencia para quienes estén registrados en FanFEF. Pero la esperanza nunca muere y todo apunta a un banderazo multitudinario en Ciudad de México el 29 de junio, un evento que promete reunir a alrededor de 5.000 compatriotas en apoyo a la selección.
Este partido no solo representa un desafío deportivo para la Tri, sino que también es un momento crucial para el fútbol ecuatoriano. Una victoria significaría avanzar a los octavos de final, un objetivo que todos tenemos en mente. ¡El martes es nuestra oportunidad!



















