Pese a que era su última oportunidad de alzar la Copa del Mundo, Neymar se despidió entre lágrimas tras la dolorosa derrota de Brasil ante Noruega en el MetLife Stadium. La emoción de estar en su convocatoria número 130 pronto se tornó en desilusión al verse frustrado por un Erling Haaland letal que dejó a la ‘Canarinha’ fuera de la competición.
El astro brasileño ingresó al minuto 67 en reemplazo de Gabriel Martinelli, pero su participación fue breve y deslucida. Con cada toque de balón, la presión parecía afectar su desempeño. Su primer regate y un pase fallido reflejaban la tensión del momento, mientras los hinchas capturaban cada instante con sus teléfonos.
Con una eliminación casi consumada, el frustrado Neymar dio rienda suelta a sus emociones, dejando una fea plancha sobre Odegaard en los minutos finales. Aunque recibió una tarjeta amarilla por su reacción, la rabia y la tristeza se apoderaron de él, simbolizando el fin de un sueño que se esfumó demasiado pronto.
En un último intento por cambiar el rumbo del partido, la ‘Seleçao’ tuvo un penalti en los instantes finales, donde Neymar no dudó en asumir la responsabilidad. En medio de un intercambio de palabras con el guardameta noruego Nyland, el camino hacia su gol número 80 con la selección se tornó más que complicado, pero finalmente lo logró con un disparo que cruzó la defensa.
Sin embargo, la alegría de ese gol se vio opacada por la amargura de una eliminación a manos de Noruega, algo que no ocurría desde 1990. Un adiós que dejará huella no solo en la historia del futbol, sino en el corazón de un Neymar que sueña con un trofeo que se ha vuelto esquivo.



















