Pese a la tormenta generada por las palabras de Donald Trump, la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) ha decidido plantarse y defender la integridad de Raphael Claus, el árbitro cuestionado en el caso de Folarin Balogun, quien fue expulsado en el partido de dieciseisavos de final entre Estados Unidos y Bosnia-Herzegovina.
Claus, reconocido internacionalmente como uno de los mejores árbitros en activo, se encontró en el ojo del huracán luego de que Trump pidiera a la FIFA revisar la decisión que llevó a Balogun a ser suspendido. En un comunicado contundente, la CBF señaló que “no existe nada en su historial que lo desacredite o que fundamente sospecha alguna”.
“La CBF rechaza cualquier insinuación que ponga en duda la integridad de Raphael Claus. Es un profesional ejemplar”, afirmó la entidad brasileña, dejando claro que no aceptarán dudas sobre la ética del árbitro.
La controversia aumentó cuando la FIFA resolvió permitir que Balogun juegue en octavos contra Bélgica a pesar de la tarjeta roja. La Comisión Disciplinaria de la FIFA aún no ha revelado los motivos detrás de esta decisión, lo que ha llevado a la UEFA a manifestar que la organización “cruzó una línea roja”.
A pesar de los recursos presentados por la Federación Belga de Fútbol para impugnar la readmisión de Balogun, este lunes la Comisión de Apelación de la FIFA rechazó los reclamos, dejando a la hinchada expectante y con miras puestas en el próximo partido.



















