Pese a que la tensión estaba en el aire, Argentina mostró su poderío en la semifinal ante Inglaterra, donde Lionel Messi brilló como el faro de la ‘Albiceleste’, guíando a su equipo hacia la final del Mundial 2026. «Tiene 39 años y es el que más corre, el que más se esfuerza. Al verlo, me pregunto: ¿Qué nos queda a nosotros?», confesó Giuliano Simeone, el atacante del Atlético de Madrid, quien no es más que un niño al lado del gigante argentino.
Con un ojo en el histórico bicampeonato, Argentina se prepara para su último duelo ante una España que ha demostrado tener un entramado colectivo impresionante. En las semifinales, el equipo de Scaloni dominó la posesión, acumulando un 56.5% ante un Inglaterra que jamás pudo adaptarse.
Messi ha sido el máximo artífice del éxito argentino, liderando al conjunto con 34 disparos a puerta, ocho goles y cuatro asistencias en el certamen. Este número confirma su rol crucial, pero es importante resaltar que detrás de él hay un engranaje sólido con Leandro Paredes, Alexis McAllister y Enzo Fernández al mando.
La propuesta asociativa del equipo argentino ha sido impecable, con un promedio de más de 680 pases por partido, mostrando que el control del balón no es solo un capricho, sino una estrategia para desgastar al rival y lanzar ataques veloces.
En la semifinal, Argentina mostró una jerarquía táctica que dejó a los británicos sin respuesta, marcando 15 remates en comparación con solo cinco de su oponente. La voracidad del equipo es palpable mientras se preparan para el gran reto que representa España en la final.
Ahora, todos los ojos están sobre Nueva York-Nueva Jersey, donde se vislumbra una final que promete ser de alto voltaje, una batalla entre dos potencias del fútbol mundial que lucharán por el prestigioso trofeo de campeón.



















