Pese a que el encuentro por el tercer puesto de la Copa del Mundo es considerado el duelo del consuelo, la realidad nos muestra que este enfrentamiento se ha convertido en una verdadera fiesta del fútbol.
En la historia de la máxima cita ecuménica, se han disputado 20 partidos por este anhelado tercer lugar, y, curiosamente, ninguno de ellos se ha decidido mediante la tanda de penales, un hecho insólito que añade más misticismo a este compromiso.
Pero no solo la emoción está garantizada; la cifra de 3,9 goles por juego es un testimonio del espectáculo por venir, con un total de 76 gritos sagrados que han animado a los fanáticos en cada edición. Los aficionados adoran la acción, y estos encuentros nunca decepcionan.
Si de victorias hablamos, Alemania se lleva la delantera con 4 títulos en su haber, mientras que Uruguay carga con el triste estigma de ser el único combinado que ha perdido todos sus duelos por el tercer puesto. ¿Una maldición?
Además, ser el anfitrión no asegura colgarse la medalla de bronce, como dejaron claro las caídas de República de Corea en 2002 y Brasil en 2014 frente a su propia hinchada. ¡Un drama para recordar!
Entre anécdotas, el gol más rápido de la historia de los Mundiales fue anotado por el turco Hakan Şükür a los 11 segundos en 2002, mientras que Suecia ostenta la mayor goleada al vencer 4-0 a Bulgaria en EE.UU. 1994. La historia sigue escribiéndose, y el tercer puesto es un capítulo fascinante.



















