Pese a que la selección ecuatoriana no estuvo en el recinto, la hinchada se hizo sentir en Newark, Estados Unidos, donde cientos de compatriotas se unieron en una celebración que resonó con amor por la Tricolor y una auténtica fiesta cultural. El evento, organizado por La Tricolor USA 2026, se llevó a cabo a pocas horas del debut mundialista del equipo ante Costa de Marfil.
La jornada del 13 de junio de 2026 fue un derroche de cultura, gastronomía y arte ecuatoriano con la intención de convertir a Ecuador en una vitrina cultural ante un público diverso. En el Robert Treat Hotel, los asistentes no solo disfrutaron de música y danza, sino que también se dieron un festín con platos típicos como encebollado, ceviche y hornado, que fueron calificados entre 9 y 9.5 puntos por los comensales.
En medio de un ambiente festivo, las familias, exfutbolistas y líderes comunitarios compartieron la pista de baile, derribando las barreras entre artistas y público. “La selección nos une, pero la cultura nos representa”, afirmó Luis Alcívar, uno de los organizadores, reflejando el verdadero espíritu de la celebración.
La gala no solo fue un homenaje a la actual generación de futbolistas, sino también un agradecimiento a aquellos que han escrito la historia del fútbol ecuatoriano. Entre los asistentes estaban leyendas como Carlos Alberto Juárez y Máximo Banguera, quienes destacaron la importancia de mantener vivo el vínculo con la comunidad ecuatoriana en el exterior.
La música, la danza y el arte unieron a una comunidad dispersa, llenando el lugar de recuerdos de hogar y un sentido de pertenencia que fue palpable en cada rincón. Aunque la Tricolor no estuvo presente físicamente, su camiseta fue el hilo que tejió una celebración más profunda: la identidad y el orgullo de ser ecuatoriano, sin importar la distancia.



















