Pese a que el Clásico del Astillero ya está en plena acción, Miguel Loor, presidente de LigaPro, no permitirá que se le señale como responsable de los lamentables incidentes que marcaron la previa. La presión ejercida por los voceros y directivos de Barcelona y Emelec busca defender sus propios intereses, pero Loor ha dejado claro su postura.
El directivo afirmó con determinación que, a pesar del repudiable percance sufrido por el bus del Ídolo durante su traslado, las medidas de seguridad implementadas garantizan que el encuentro se lleve a cabo sin inconvenientes fuera de la cancha. “Estamos seguros de que el compromiso se disputará con todas las garantías”, aseguró.
Incluso, el Ministerio del Interior ha intervenido directamente, ofreciendo las garantías necesarias para que este duelo inmortal se desarrolle con normalidad. La presencia policial está asegurada, con el objetivo de evitar nuevos conflictos que puedan poner en riesgo a la hinchada de ambos equipos.
Sin embargo, el ambiente se enrarece, ya que para Emelec, LigaPro es la responsable de incendiar los ánimos, mientras que para Barcelona, se convierte en la villana porque no les otorga los puntos tras los incidentes. Un juego de culpas que complica aún más el escenario.



















