Pese a que los recuerdos de la ‘naranja mecánica’ aún resuenan en la memoria colectiva, la selección de Países Bajos ha dejado un vacío profundo tras su sorpresiva eliminación en los 16avos de final del Mundial, lo que ha desatado duras críticas al sistema implementado por Ronald Koeman.
Desde los brillantes días de la década de los 70, cuando Rinus Michels y Johan Cruyff deslumbraron al mundo con un estilo único, se esperaba que la ‘oranje’ mostrara esa misma esencia ofensiva. Sin embargo, la decisión de Koeman de cambiar a una línea de cinco defensas y ceder el control del balón dejó a todos boquiabiertos.
El partido contra Marruecos, que terminó en empate 1-1 y culminó en una drama eterna de penales, evidenció la falta de ambición del cuadro ‘Albo’. “Marruecos jugó como juegan los holandeses. Me pregunto, ¿qué pensaron realmente los delanteros cuando vieron el esquema?” cuestionó Arnold Muhren, quien fue parte del equipo campeón de la Eurocopa 1988.
La victoria sobre Túnez y la contundente goleada ante Suecia parecían haber devuelto la fe a la hinchada, pero en el crucial cruce, Koeman optó por un plan defensivo que, lejos de proteger, terminó arruinando las posibilidades de la selección. “En la fase de grupos pudimos permitirnos ciertas libertades, pero esta noche no”, justificó el estratega tras el encuentro.
En un Mundial donde se esperaba que el fútbol total de Países Bajos brillara, la tristeza y la nostalgia por aquellos días de gloria han vuelto a apoderarse del hincha, que se pregunta: ¿dónde quedó el verdadero fútbol que una vez hizo vibrar al planeta?



















