Pese a que se asomaron al abismo con un 0-2 en contra, la campeona mundial, Argentina, mostró su carácter y se llevó una victoria inolvidable ante Egipto que les permite avanzar a los cuartos de final del Mundial.
Los africanos se pusieron en ventaja gracias a los goles de Yasser Ibrahim y Mostafa Zico, dejando a la selección albiceleste en una situación complicada. Sin embargo, la magia de Cristian Romero (79′) y Lionel Messi (83′) reavivó la esperanza, provocando el agónico empate.
La fiesta fue completa cuando Enzo Fernández selló la remontada en el minuto 92, desatando la locura en el Mercedes-Benz Stadium. “Ya pasaron cuatro años desde Qatar y estamos aquí para representar a nuestro país y ganarlo de nuevo”, expresó el volante del Chelsea con una emoción palpable tras el partido.
Las lágrimas de Messi fueron un reflejo del sufrimiento y la presión, ya que este duelo bien pudo ser el último de su brillante carrera en mundiales. El astro argentino vivió un momento de tensión al fallar un penal que podría haber cambiado el rumbo del encuentro.
Aún así, Messi se reivindicó anotando su octavo gol del torneo, retomando así su liderazgo en la lucha por la Bota de Oro, mientras Argentina, que ya había estado a punto de caer ante Cabo Verde, demostró que con un grupo fenomenal nunca se rinden.



















